A nivel freelance, colaboro en proyectos que me permitan seguir creciendo, aportar visión y explorar nuevas direcciones. Lo veo como un espacio de proyección, pero también de aprendizaje continuo.
Llevo más de diez años practicando cardistry, un arte con cartas que me ha enseñado a crear desde la repetición, la presencia y la curiosidad. Esa práctica ha moldeado cómo concibo el aprendizaje: como algo diario, corporal y sin atajos.
Más allá del trabajo, me pierde el café de especialidad, la accesibilidad del conocimiento antropológico y las reflexiones visuales como forma de pensar en voz baja.
Estoy también en un proceso de escuchar mejor a mi cuerpo: una lesión me hizo pausar, y desde ahí me enfoco más en cuidar mi movilidad, mi flexibilidad y mis hábitos. Dejar atrás lo que ya no me sirve también es parte del diseño.
Esto es lo que estoy haciendo ahora.
Y creo que tiene sentido.
Última actualización: Octubre 2025